

CRUELDAD CON LOS DELFINES
Varios países han incorporado en su legislación, prohibiciones expresas al cautiverio de delfines. Existe abundante información publicitaria y propaganda sobre esta industria, pero su veracidad es muy cuestionable. Incluso son frecuentes los argumentos científicos, pese a que son pocos los que corresponden genuinamente a científicos. Quienes analizan el tema con seriedad e independencia, cuestionan las justificaciones del cautiverio de mamíferos marinos:
Los animales en cautiverio, al encontrarse en un ambiente artificial,
experimentan cambios que alteran su comportamiento y fisiología, por lo que no aportan datos relevantes para estudios científicos serios y útiles que puedan compararse con los realizados en ambientes silvestres y contribuir con la conservación de poblaciones naturales.
Tampoco aportan en la preservación de la especie, pues las poblaciones cautivas no son auto sustentables. Existe una permanente demanda por capturas de individuos silvestres para abastecer a los oceanarios y delfinarios, remplazando a los que mueren prematuramente. Sólo el nombre es mantenido, y de esa manera el público está ignorante de estas muertes.
La llamada "Terapia Asistida con Delfines", donde se utilizan delfines cautivos para tratar la discapacidad mental o física en niños, es un fraude y al igual que el Lresto de los programas de nado con delfines, como veremos en esta sección, es también peligrosa.
Los datos que la industria del entretenimiento con animales en cautiverio entrega sobre la sobrevivencia de sus animales son generalmente manipulados y aquellos que señalan una deteriorada calidad de vida de los animales son simplemente ocultados.
Los datos sobre el impacto de las capturas de animales desde poblaciones naturales también son desconocidas por el público, que ignora cómo se destruye su organización social y cómo las sangrientas maniobras de caza causan muertes y someten a los animales a un estrés del que nunca se recuperan. Incuestionablemente, el pobre “ser humano”, no sólo no sabe, sino además ni siquiera sabe que no sabe. Lo peor de todo es la situación tan difícil y tan extraña en que se encuentra, pues ignora el secreto de todas sus tragedias y, sin embargo, está convencido que lo sabe todo. Llévese un “Mamífero Racional”, una persona de esas que en la vida presume de influyente, al centro del desierto del Sahara, déjesele allí lejos de cualquier oasis y obsérvese desde una nave aérea todo lo que sucede. Los hechos hablarán por sí mismos; el “pobre ser humano” aunque presuma de fuerte y se crea muy hombre, en el fondo resulta espantosamente débil.
El “ser humano” es tonto en un ciento por ciento; piensa de sí mismo lo mejor; cree que puede desenvolverse maravillosamente mediante el kindergarten, manuales de urbanidad, primarias, secundarias, bachillerato, universidad, el buen prestigio del papá, etc. Desafortunadamente, tras de tantas letras y buenos modales, títulos y dinero, bien sabemos que cualquier dolor de estómago nos entristece y que en el fondo continuamos siendo infelices y miserables. Basta leer la Historia Universal para saber que somos los
mismos bárbaros de antaño y que en vez de mejorar nos hemos vuelto peores. Y esto lo está demostrando la manera que se encuentra destruyendo la vida sobre la faz del planeta.
Este siglo XXI con toda su espectacularidad, guerras, prostitución, sodomía mundial, degeneración sexual, drogas, alcohol, crueldad exorbitante, perversidad extrema, monstruosidad, destrucción de las especies animales y vegetales, etc., etc., etc., es el espejo en que debemos miramos; no existe pues razón de peso como para jactarnos de haber llegado a una etapa superior de desarrollo.
Pensar que el tiempo significa progreso es absurdo, desgraciadamente los “Ignorantes Ilustrados”, que son aquellos que se han inventado millones de teorías, pero que no se conocen a sí mismo, continúan embotellados en el “Dogma de la Evolución”y en sus “fanatismos religiosos”. En todas las páginas de la “Negra Historia” hallamos siempre las mismas horrorosas crueldades, ambiciones, guerras, etc. Sin embargo,nuestros contemporáneos “super-civilizados” están todavía convencidos que eso del calentamiento global, destrucción de las especies vivientes y cosas por el estilo es algo secundario, un accidente pasajero que nada tiene que ver con su tan cacareada “Civilización Moderna”, sin conocer en absoluto que todas las cosas, todas las circunstancias, que se suceden fuera de nosotros, en el escenario de este mundo, son exclusivamente el reflejo de lo que interiormente llevamos. Con justa razón dijo el filósofo Kant, que lo “exterior es el reflejo de lo interior”.Cuando uno cambia interiormente y tal cambio es radical, lo exterior, las circunstancias, la vida, cambian también. Este sería el sistema que le permitiría a esa clase de gente a abandonar la “cochera” psicológica, la “cloaca” inmunda donde está sumergida…
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